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CAPITULO 7

 


Le hubiera encantado que aquello fuera algo real y no producto de su imaginación. Cualquier hombre podría soñar con una mujer tan hermosa como esa. Maravillosa, sencillamente maravillosa. Y además tiene más o menos su misma edad.

¡Qué poco valoran algunos hombres a las mujeres de su misma generación!

Algunos las abandonan para irse con otras mujeres más jóvenes, tanto que podrían ser sus hijas.
Joey no lo entiende, las mujeres mal llamadas maduras, tienen una experiencia de vida, una sabiduría, que no tienen mujeres más jóvenes. A algunos hombres no parece gustarles las huellas que el paso del tiempo van dejando en las mujeres que una vez amaron sin darse cuenta que es exactamente lo mismo que les está sucediendo a ellos. Huyen de su propio envejecimiento corriendo a los brazos de chicas mucho más jóvenes con la esperanza de tal vez, recuperar una parte de esa juventud ya perdida.

«Hay que ser un verdadero idiota para dejar escapar a una mujer como tú, hermosa Verónica. Sea cual sea el motivo.» piensa el sueco mientras canta.

—¡Qué músico tan increíble! ¡Tiene tanto talento y es tan normal! —comenta uno de los sobrinos de Verónica.

—Cierto. Y parece en plena forma a su edad. Realmente sigue teniendo una voz magnífica. Mucho mejor que la de algunos jóvenes. En realidad el grupo han vuelto con fuerza. La pena es que no tengan más éxito mundial del que merecen. No es porque sean de nuestro país pero son mejores que algunas bandas estadounidenses famosas.

—Es verdad, hermano. No sé, quizás influya el hecho de ser suecos. No son muchas las bandas europeas del mundo del rock que triunfan en el mercado musical mundial. Estados Unidos tiene mucho dinero como para promocionar a sus artistas, a sus productos, en el mundo y bombardean a la sociedad con ellos. Aunque también creo que algún representante de la banda se podría haber esforzado más en la promoción. Son demasiado buenos,con demasiado talento para no triunfar como merecen.

Ajena a esta conversación de sus sobrinos, Verónica permanece escuchando a Joey. Ese hombre tiene algo que atrapa aunque quieras ignorarle. Y eso es lo que ella quiere. Ignorarle.

Pero es tan complicado con lo atractivo que es y con esa manera de interpretar una canción. Además canta unas cosas tan hermosas...Y parece tan dulce...Al menos con ella lo es.

«Tienes un don increíble para esto, Joey, Magnus, Joakim o como prefieran que te llamen en la intimidad.» piensa la mexicana sonriendo.

Él se da cuenta que la hermana de Helga le observa mientras canta y le sonríe, guiñándole un ojo después. Aunque Joey ha tratado de ser muy discreto al hacerlo algunos de los clientes del local sí que se han dado cuenta de ello y miran por un instante a la mexicana comentando algo entre si.

—¡Qué mujer tan bonita! ¿De donde será? No parece sueca. —comenta una mujer de típico aspecto sueco aunque con el cabello algo oscuro.

—No lo sé, pero no me extraña que la mire así. Es una mujer realmente hermosa. —responde su marido.

Lejos de allí, Helga y Klaus disfrutan de su luna de miel en México, la patria de Verónica, haciendo turismo, haciéndose fotos y grabando videos de sitios emblemáticos. Y por supuesto degustando platillos típicos del país. Los mexicanos son agradables y cálidos con ellos y ambos están disfrutando de su estancia allí. Cuando regresen a Suecia piensan enseñarle todo a Verónica. La pareja intenta evitar las zonas más peligrosas de la capital que en su hotel les han indicado pero andan un tanto perdidos porque es la primera vez que viajan al país.
El matrimonio entra en un restaurante típico de la ciudad y preguntan por los platillos típicos que sirven en aquel lugar. Una camarera ataviada con el tradicional traje mexicano los atiende y enseguida les muestra la carta con los platillos del país.
Finalmente, los dos se deciden un poco de ceviche y unas quesadillas.














Y la camarera no tarda mucho en traerles el pedido a la pareja. Ambas se fotografían junto a la comida y se lo envían a la mexicana que al tener el teléfono en el bolso no lo escucha sonar  avisándole que tiene un WhatsApp nuevo. La latina está concentrada en algo, más bien en alguien.

El sueco acaba su última canción y antes de retirarse agradece a la gente su presencia volviendo a mirar a la cuñada de Klaus.
Minutos más  tarde el sueco acude a la mesa de Verónica y su familia y se sienta con ellos a charlar un rato. Los sobrinos de Verónica se mueven un sitio para dejar adrede que el músico se siente junto a su adorada tía. Algunas personas del local se acercan a la mesa de la familia para pedirle autógrafos y  él con paciencia firma uno a uno esos autógrafos.

—Tu mujer es muy bonita. —comenta una dama de la misma edad de Joey sonriendo al sueco y a la mexicana.

Verónica intenta explicarle a la mujer la verdad a la mujer pero su atención la captan sus sobrinos y su padre que la miran riendo por la situación.

—No tiene gracia. —se queja la mexicana mirando a su familia.

—Oh, sí que la tiene. —se ríe su sobrina.

—Ella...no... —intenta explicarle el sueco a su admiradora sin éxito ya que esta enseguida se aleja.

Cuando la gente deja de acudir junto a Joey para pedirle autógrafos el músico centra toda su atención en la hermana de Helga. Cerca de allí, un cliente del local les toma una foto con discreción con la intención de enviársela a algún periodista para que sea publicada en un programa dedicado al chismorreo. Y por supuesto que le paguen por ella ya que por algo la foto la hizo él y no un paparazzi.

Terminada la velada los cinco abandonan el lugar y en cuanto Veronica toma su teléfono para hacer una consulta en la red ve algo que la alarma en las noticias.

Son noticias de última hora en México.

“Secuestro en México"

Aunque está acostumbrada a esas malas noticias sobre su país y por lo general trata de ignorarlas algo la impulsa a mirar aquello.
En la publicación se habla del secuestro de dos personas. Sus secuestradores exigen una elevada suma de dinero a cambio de no acabar con sus vidas. En el momento en que la mexicana ve los nombres de los secuestrados comienza a sollozar angustiada preocupando a toda la familia.

Cuando Joey se acerca a ella y lee lo que ha angustiado tanto a latina lo comprende todo y se preocupa. En ese momento la abraza con ternura.

—Todo saldrá bien. No te preocupes. Te ayudaré en todo lo que pueda.

Ella se derrumba llorando en brazos del sueco.

Más información sobre platillos mexicanos aquí.

https://tipsparatuviaje.com/platillos-tipicos-de-mexico/

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CAPÍTULO 3

Verónica se acerca al escenario seguida por la mirada de Joey Tempest que está deseando escuchar cantar a esa hermosa mujer que tanto le impactó desde el primer instante en que la vió. La hermana de Helga decide cantar una de las canciones que formaron parte del único disco que sacó a la venta y que tuvo éxito en México. Su hermana la mira con una sonrisa dulce en los labios.  Ella sí que sabe como canta la mexicana. De hecho la acompañó a grabar el vídeo de una de las composiciones del trabajo discográfico de Verónica. Siempre la animó a publicar otro disco pero la otra hija de su padre había quedado muy escarmentada del mundo de la música. Le robaron mucho dinero y su disco podría haber tenido más publicidad.  El dueño de la casa de discos, que se sentía atraído por ella y quería seducirla, se vengó del rechazo de la mujer. No promocionó sus canciones como estas merecían. Además la incipiente artista vio cosas en el mundo de la música y del espectáculo que no estaba dispuest...